Banca y capitalismo en la Argentina, 1850-1930 : un ensayo crítico
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Fundación de Investigaciones Históricas Económicas y Sociales
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Fil: Regalsky, Andrés Martín. Universidad de Buenos Aires. Facultad de Ciencias Económicas. Buenos Aires, Argentina.
Entre 1850 y 1930 tuvo lugar en la Argentina un vigoroso proceso de crecimiento económico, que implicó un gran esfuerzo de financiación. El capital extranjero aportó un porcentaje muy significativo de los recursos. Aun así, fue necesario un sistema bancario y financiero que facilitara la provisión de los fondos hacia los destinos en que eran demandados, y que al mismo tiempo asegurase las condiciones de circulación monetaria adecuadas. Ambos aspectos, el crediticio y el monetario, en el caso argentino implicaron dos series de opciones estrechamente imbricadas: entre Ia liquidez y la estabilidad monetaria, y entre el crédito de fomento y el comercial. Los resultados, son examinados en este trabajo a través de las dos grandes etapas que se pueden determinar; separadas por la gran crisis de 1890. La relación de los bancos con los sectores productivos, signada en la primera etapa por el crédito de fomento, sobre todo hacia el sector agrario, se tomó en la segunda más 'indirecta', en el marco de una política monetaria de corte ortodoxo. La estabilidad monetaria pudo entonces armonizarse por primera vez de manera durable con una creciente liquidez, en una etapa en que la expansión agraria ya se había consolidado. De todos modos, el funcionamiento del sistema bancario presentaba algunas zonas oscuras, que dieran pie a nuevos cuestionamientos luego de la crisis de 1930, pero ahora en el contexto de una nueva fase del capitalismo argentino, la de la sustitución de importaciones.
Entre 1850 y 1930 tuvo lugar en la Argentina un vigoroso proceso de crecimiento económico, que implicó un gran esfuerzo de financiación. El capital extranjero aportó un porcentaje muy significativo de los recursos. Aun así, fue necesario un sistema bancario y financiero que facilitara la provisión de los fondos hacia los destinos en que eran demandados, y que al mismo tiempo asegurase las condiciones de circulación monetaria adecuadas. Ambos aspectos, el crediticio y el monetario, en el caso argentino implicaron dos series de opciones estrechamente imbricadas: entre Ia liquidez y la estabilidad monetaria, y entre el crédito de fomento y el comercial. Los resultados, son examinados en este trabajo a través de las dos grandes etapas que se pueden determinar; separadas por la gran crisis de 1890. La relación de los bancos con los sectores productivos, signada en la primera etapa por el crédito de fomento, sobre todo hacia el sector agrario, se tomó en la segunda más 'indirecta', en el marco de una política monetaria de corte ortodoxo. La estabilidad monetaria pudo entonces armonizarse por primera vez de manera durable con una creciente liquidez, en una etapa en que la expansión agraria ya se había consolidado. De todos modos, el funcionamiento del sistema bancario presentaba algunas zonas oscuras, que dieran pie a nuevos cuestionamientos luego de la crisis de 1930, pero ahora en el contexto de una nueva fase del capitalismo argentino, la de la sustitución de importaciones.
Contenidos
Temas
Crecimiento económico, Historia económica, Inversiones extranjeras, Argentina
