Introducciónsobre la desindustrialización
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Universidad de Buenos Aires. Facultad de Ciencias Económicas
Resumen
Descripción
Fil: Raccanello, Mario. Instituto Interdisciplinario de Economía Política. Centro de Estudios de Historia Económica Argentina y Latinoamericana. Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina
El llamado 'canto del cisne' de la industrialización sustitutiva de importaciones argentina (o industrialización dirigida por el Estado) hacia 1974 implicó el fin de un sistema socioeconómico, de un modo de acumulación, que se había iniciado al menos cuarenta y cinco años atrás. Tras el desenvolvimiento de sus dos fases, liviana y compleja, la industrialización del país sufrió una crisis macroeconómica que supo ser aprovechada por la dictadura cívico-militar posterior para implementar el recetario liberal y pretender volver a aquel percibido (hasta hoy) edén económico de fines de siglo XIX y principios del XX. A la industrialización se le adjudicaron todos los males: ineficiencia, autarquía, corrupción, retraso, incluso hasta haber dado cobijo a movimientos como el peronista. Era necesario desmantelar todo el andamiaje de política pública, social e ideológico sobre el cual se erigía. Costara lo que costara se debía volver a la Argentina agraria, de la especialización, del acoplamiento y subordinación a lo que pretendiera el mercado internacional. En este sentido, la abundancia de crédito financiero barato en el mundo podía dar marcha -al menos por unos años- a un país que dejara en el camino a aquella alianza mercadointernista de pymes y obreros urbanos; asimismo, las ideas monetaristas que pasaron a ganar la batalla cultural económica daban sustento para encarar todas estas iniciativas proclives a la desestructuración productiva.
El llamado 'canto del cisne' de la industrialización sustitutiva de importaciones argentina (o industrialización dirigida por el Estado) hacia 1974 implicó el fin de un sistema socioeconómico, de un modo de acumulación, que se había iniciado al menos cuarenta y cinco años atrás. Tras el desenvolvimiento de sus dos fases, liviana y compleja, la industrialización del país sufrió una crisis macroeconómica que supo ser aprovechada por la dictadura cívico-militar posterior para implementar el recetario liberal y pretender volver a aquel percibido (hasta hoy) edén económico de fines de siglo XIX y principios del XX. A la industrialización se le adjudicaron todos los males: ineficiencia, autarquía, corrupción, retraso, incluso hasta haber dado cobijo a movimientos como el peronista. Era necesario desmantelar todo el andamiaje de política pública, social e ideológico sobre el cual se erigía. Costara lo que costara se debía volver a la Argentina agraria, de la especialización, del acoplamiento y subordinación a lo que pretendiera el mercado internacional. En este sentido, la abundancia de crédito financiero barato en el mundo podía dar marcha -al menos por unos años- a un país que dejara en el camino a aquella alianza mercadointernista de pymes y obreros urbanos; asimismo, las ideas monetaristas que pasaron a ganar la batalla cultural económica daban sustento para encarar todas estas iniciativas proclives a la desestructuración productiva.
Palabras clave
Economía argentina, Crisis macroeconómica, Desindustrialización, Sistema socioeconómico
