Perón, Braden y el antisemitismo : opinión pública e imagen internacional
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Fundación de Investigaciones Históricas Económicas y Sociales
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Fil: Klich, Ignacio. Universidad de Buenos Aires. Argentina
Desde Pearl Harbour, los esfuerzos de Washington por reemplazar los sucesivos gobiernos de Buenos Aires por uno que aceptase seguir su línea sin objeciones, llevaron a exagerar las inclinaciones pro-Eje de la dirigencia civil y militar argentina. Esto fue reconocido por Sumner Welles, sir David Kelly, George Messersmith y otros que también objetaron la cobertura periodística sobre la Argentina que se hacía en sus paises. Sin negar la existencia de un pequeño pero influyente núcleo de simpatizantes pro-Eje en círculos civiles así como en las fuerzas armadas, las evidencias disponibles no logran probar que, no fuese auténtico el distanciamiento de Perón de los nacionalistas más extremos, en un proceso cuyos orígenes pueden remontarse a la segunda mitad de 1943. Es bueno recordar que en ningún material de archivo hay elementos quepermitan identificar el hundimiento en el Atlántico de algún barco aliado por información proveniente de agentes alemanes en la Argentina. Del mismo modo, la teoría de que el Eje haya estado detrás del golpe militar no ha podido ser probada.- En cuanto a la propaganda nazi en la prensa argentina, Sidney Robertson, el diplomático inglés cuyo trabajo era neutralizarla, sugiere que dicha tarea había sido ampliamente realizada allá por 1941. Es cuestionable, por 10 tanto, que alguna vez la Argentina haya representado una amenaza para los intereses de los Estados Unidos como Hull y sus seguidores sostenían.
Desde Pearl Harbour, los esfuerzos de Washington por reemplazar los sucesivos gobiernos de Buenos Aires por uno que aceptase seguir su línea sin objeciones, llevaron a exagerar las inclinaciones pro-Eje de la dirigencia civil y militar argentina. Esto fue reconocido por Sumner Welles, sir David Kelly, George Messersmith y otros que también objetaron la cobertura periodística sobre la Argentina que se hacía en sus paises. Sin negar la existencia de un pequeño pero influyente núcleo de simpatizantes pro-Eje en círculos civiles así como en las fuerzas armadas, las evidencias disponibles no logran probar que, no fuese auténtico el distanciamiento de Perón de los nacionalistas más extremos, en un proceso cuyos orígenes pueden remontarse a la segunda mitad de 1943. Es bueno recordar que en ningún material de archivo hay elementos quepermitan identificar el hundimiento en el Atlántico de algún barco aliado por información proveniente de agentes alemanes en la Argentina. Del mismo modo, la teoría de que el Eje haya estado detrás del golpe militar no ha podido ser probada.- En cuanto a la propaganda nazi en la prensa argentina, Sidney Robertson, el diplomático inglés cuyo trabajo era neutralizarla, sugiere que dicha tarea había sido ampliamente realizada allá por 1941. Es cuestionable, por 10 tanto, que alguna vez la Argentina haya representado una amenaza para los intereses de los Estados Unidos como Hull y sus seguidores sostenían.
Contenidos
Temas
Antisemitismo, Argentina, Estados Unidos, Palestina, Perón, Juan Domingo
